Cuéntame un cuento, subtitulaba en el capítulo anterior de. Eso es en esencia el storytelling; esa necesidad de, contar vs. escuchar, historias.
Y verás que contento, es mi subtítulo para este segundo capítulo. No en tanto en cuanto, feliz, sino en cuanto a una emoción despertada. Este es el gran poder del concepto storytelling.

Pero sigamos avanzado. Quiero despejar un error en el que podrías caer:

Storytelling, no tiene porque ser un discurso; una narración. Don Draper hace un pich impecable de presentación. Tiene una idea que debe ser explicada a una audiencia muy concreta, y sólo tiene una oportunidad para que se la compren. Pero lo que está vendiendo es este anuncio.

Aquí llega el gran reto. Donde se ve la confianza en la agencia; la voluntad de riesgo de la compañía y la capacidad de negociar entre el ego de unos y el miedo de otros, para acabar llegando a un compromiso como pudo ser este.

Aunque siempre los habrá en la empresa que no crean en el poder del storytelling 🙁

Pero esto es otra historia.

Donde quería llegar es a que el storytelling, es todo ese discurso conceptual que queremos transmitir. Luego puede quedar condensado en una sola palabra o una sola imagen.

Volviendo al ejemplo que nos ocupa; sustituir la palabra que por defecto los técnicos designaron al avance técnico, la rueda (wheel) por otra que contenga emoción, carrusel. Y esta palabra ilustrarla con una imagen, los caballitos. Todo el storytelling se ha concentrado, como el buen perfume o detergente, en una única palabra e imagen. Porque la publicidad,  es un mensaje repetido una y otra vez. tanto como se pueda o dinero se tenga. Cuanto mas explícitos seamos, antes caducará nuestro mensaje. Hay que dejar la semilla y que vaya germinando en la mente de nuestros destinatarios poco a poco. Dejar que disfrute descifrándolo. O no, y simplemente dejarlo trabajar a un nivel subliminal.

Y con esta misma metodología podemos encontrar montones de grandes y pequeñas campañas que podrían responder a un storytelling del tipo:

1. ¡Disfruta como un enano! Porque cuando éramos pequeños nos entregábamos a jugar por el simple hecho de disfrutar. Dejar libre la imaginación y creer en los ángeles si eso nos permitía volar.

No hay ventaja en aparentar ser mayor, ser mas grande.

¿Quién quieres ser grande cuando se puede elegir ser feliz?

2. ¡Mierda!… si ha sido un segundo. Me he despistado y la tostada se ha carbonizado. Si lo hago todos los días, me confío y cuando me doy cuenta ya es tarde.

Todos hemos hecho tostadas alguna vez. Y a todos se nos han quemado.

Todos fuimos un día a la playa…

3. Mirar al cielo y buscar formas en la nubes es uno de los mejores símbolos de tranquilidad, paz interior, ausencia de total de prisa. Eres dueño de tu tiempo. En esta sociedad nuestra quien tiene tiempo, lo tiene todo.

Y el que tiene todo, no quiere un coche por su utilidad práctica, sino por su valor simbólico o estético. Es alguien que ama los detalles, que ama el arte.

Conclu-yéndome

Storytelling es una fórmula memotécnica que se utiliza en publicidad, pero que nació de padres más respetables como  la literatura, el cine o la música. Y que nos hace somatizar la idea que se nos quiera transmitir, haciéndola nuestra.

  • Storytelling es el contexto de la información. Utilizando ,mi siempre recurrente gusto por el símil gastronómico, storytelling es el emplazado. La forma en la que lograr que las espinacas no las veamos como una masa informe de color incomestible y líquido chorreante.
  • Storytelling es fusionar ideas. Es el pegamento que une todos los elementos que quiero contar.
  • Storytelling es entretener. Prohibido aburrir. No renuncio a la información pero no me obliges a tragarme una pastilla sin poder beber un sorbo de agua fresquita.
  • Storytelling es atracción. Es el poder magnético de una historia contada entorno a una hoguera rodeado de tus amigos en el atardecer de una noche de verano.

Y ahora olvídalo todo y déjate llevar por tu propia historia.
Un saludo.